martes, 1 de mayo de 2007

arquitectura que pide un cuerpo androide!



me compro casa!
no me digan que no es ideal para una chica nomade?
tiene todo lo que tiene que tener, un "techo digno", un jardin grande...con lago, la cocina comedor... es el restaurante mas cercano! y equipo de musica incorporado, con sonido "sunsurraungggg"

Precisamente la muchacha que vive sola y que vaga por la inmensa llanura de los media llamada Tokio, es la que más disfruta de esta ciudad, pero, ¿qué es una casa para ella? El concepto de casa para ella está desperdigado por toda la ciudad y su vida pasa mientras utiliza fragmentos de espacio urbano en forma de collage.. Disfruta de la comida y comenta cosas en los restaurantes o cafes bar, obtiene nuevas informaciones en los cines o en los teatros, examina bien la ropa en las boutiques y mueve su cuerpo en un club deportivo. La muchacha nómada deambula por estos espacios muy de moda y pasa la vida cotidiana como en un ensueño.

Su vivienda es una tienda - cabaña, o sea el pao, que se puede trasladar de un punto a otro, y en cuyo centro está colocada la cama y otros tres muebles a su alrededor:
1/ El mueble inteligente: Un dispositivo para colocar y guardar el aparato destinado a obtener información de lo que ocurre en la ciudad y almacenarla. Es una cápsula de información para navegar por la ciudad.
2/ Mueble para el coqueteo: Una combinación de tocador y armario ropero. El espacio urbano es un escenario y antes de subir a él, ella tiene que maquillarse y arreglarse.
3/ Mueble para la comida ligera: Una combinación de una pequeña mesa y de un armario para guardar la vajilla y los utensilios necesarios para comer (...)

Tanto los muebles como el pao de la muchacha nómada están hechos de una película translúcida, igual que la ropa que cubre suavemente su cuerpo. Desde el punto de vista de su cuerpo, tanto los muebles como la habitación y la casa e incluso las fachadas y las calles, no presentan grandes diferencias entre sí. Todo ello no son más que películas que van extendiéndose de forma similar. Pero lo que crea a duras penas la imagen total de la casa uniendo los espacios ficticios de la ciudad, no son sólo las muchachas nómadas. A estas alturas, todos los habitantes de las ciudades grandes están obligados a disfrutar, sin mas ni más, la vida de tipo collage basada en tal experiencia simulada. Los actos que se deberian realizar dentro de la vivienda se van extrapolando al espacio urbano, a la vez que se fraccionan y nos atraen de foma más diversificada, más especializada, mas individualizada, y con menos sentido de la realidad. Por supuesto no solamente el salon de te y la lavanderia, sino tambien los restaurantes de comida rapida, las tiendas de comida para llevar, los supermercados y hasta los saunas, estan intentando usurpar a la vivienda espacios tales como la sala de estar, el comedor e incluso la cocina y el cuarto de baño; y si exageramos un poco, se puede deicr que como sigamos asi, para una vivienda solo bastara con que haya un televisor y una papelera grande al lado de la cama. El espacio urbano esta absorbiendo al de la vivienda de tal manera que es posible imaginarse tal cosa. La mesa del comedor donde se reunia antes la familia, resulta que ahora es donde se deberia encontrar la familia con alegria. Pero en realidad, la familia reunida asi, lo que hace es irse a un restaurante de la ciudad. Y se portan como si fuera la mejor familia, confirmando su existencia ante los ojos del publico.

De esta forma los habitantes urbanos, simbolizados por las muchachas nómadas de Tokio, visten ropas metálicas por su sensación corporal androidea y reaccionan ante el espacio con menor intensidad que ante lo que se ve en las pantallas. Nuestra piel, sin darnos cuenta, empieza a percibir las materias inorgánicas y artificiales como el metal o el plástico con más naturalidad que las materias naturales. Asimismo empieza a percibir el espacio ficticio e imaginario como algo más confortable que el espacio real. La ciudad recurre a tal cuerpo androide, ofrece un espacio experimental, simulado, fragmentado y cada vez más cerrado, y sigue formando androides adecuados para este escenario (...)
Empieza a formarse la casa como un collage del espacio simulado, La cas atambien se esta fragmentando en mil pedazos. Los pisos piloto de los constructores de viviendas muestan de forma representativa el aspecto d ela casa, y cómo se ha convertido en un lugar donde se reunen solo los deseos. Incluso dentro de la casa las personas tienen que comportarse como si fueran unos actores, o si no tienen que actuar como espectadores. Y los androides que interpretan en un escenario llamado ciudad, siguen interpretando tambien en otro escenario llamado casa; y al final, agotados, no tienen mas remedio que encerrarse en su habitacion, victimas de un autismo esquizofrenico.
Nosotros, que ya tenemos una sensibilidad corporal como la de un androide, no volveremos jamás al mundo de lo real(...)

Toyo Ito, 1988

1 comentario:

Harqbitat dijo...

Gracias por publicar esta información. No conocia esta parte teorica de Toyo Ito